Se aproxima
una asamblea, en la que tendremos que decidir el futuro y bienestar de las
edificaciones del conjunto. No es presionando las decisiones de cada uno de
ustedes, simplemente es una invitación a reflexionar; algunas personas lo saben
otras no, sobre el cansancio estructural de una edificación y a nuestros
edificios los está matando esta enfermedad.
Por favor
hagamos algo antes de que sea tarde, estimemos nuestro patrimonio, no esperemos
a que este más deteriorado para arreglarlo; entendamos que a más detrimento es
mayor el valor del arreglo.
Tratemos de
buscar una línea media que nos favorezca a todos, es de entender que hay
algunas personas con dificultades económicas, pero la devaluación de nuestro
capital nos coge a todos por igual, aquí no hay privilegios.
Recapacitemos,
en el pasado se contrataba a un maestro que supiera componer algunos defectos
visibles como resanar, pintar, etc.; hoy en día hay que contratar con pólizas
de garantía, cumplimiento, ARL, personas con cursos de trabajo en altura, etc.,
todo esto hace que se eleven los costos.
No pongamos en
tela de juicio el actuar de la administración, colaboremos para llegar a un
buen acuerdo, mediemos de ser posible para que cada bloque inicie su reparación
locativa y tengamos una unidad digna de ser habitada por gente de bien como lo
somos.
ATTE: Un
propietario preocupado por la unidad.